lunes, 20 de mayo de 2013

Calentamiento de la Tierra por el Hombre?


Figura – 1. Muestra las predicciones de las temperaturas de la tierra (zonas de bandas rojas). Esto fue desarrollado por modelos computacionales de la IPCC (UN Intergubernamental Panel on Climate Change). La temperatura real está representada por la línea negra. Prácticamente está ya fuera de la predicción. Procedencia: HGS Bulletin/B. Shoup/P. Santogrossi.

Por muchos años ha habido predicciones que
la temperatura de la tierra sigue aumentado y que iba a ser prácticamente catastrófica para la fauna, que los glaciares se iban a descongelar y aumentar los ciclones produciendo grandes catástrofes.

Afortunadamente, la tierra sigue con sus ciclos normales. Efectivamente las temperaturas cambian en la tierra. Sabemos que existen ciclos en la evolución de la tierra y por consiguiente estos pueden ser cientos de millones o miles de años.

El hombre representa solo una fracción muy pequeña del tiempo de evolución por lo tanto los periodos de enfriamiento o calentamiento son más largos y cubren un periodo más extenso que la vida del hombre.

Cuando se usan unos pocos años de nuestra existencia y proyectamos o extrapolamos valores que mediante un modelo matemático nos indique que la temperatura va estar subiendo o bajando, puede resultar incorrecto (Figura – 1).

Los cambios de temperatura siempre se tienen en cuenta respecto a un punto de partida o referencia por esto podríamos decir que la tierra se ha calentado unos 8 grados centígrados desde la Era Precámbrica (Pre-Cambriano cubre el período desde la formación inicial de la tierra hasta el comienzo del Cámbrico hace aproximadamente 541 millones de años).

Si consideramos la Época desde el Eoceno (aproximadamente desde hace unos 56 millones de años) hasta hoy, la tierra se ha enfriado aproximadamente 8 grados centígrados.

Las grandes civilizaciones en la historia del hombre, como la del Imperio Romano, muchas veces han ocurrido en períodos de calentamiento. Esto fue hace unos dos mil años (2,000 años), pero si consideramos este punto como referencia la tierra ha sufrido un período gradual de enfriamiento.

No se puede negar que el hombre haya producido contaminantes que van a la atmósfera y que el urbanismo produzca localmente el incremento de la temperatura. Sin embargo, estas situaciones son locales y aunque pueden contribuir localmente con algún incremento de temperatura no son las causas de los cambios cíclicos de la temperatura de la tierra.

Se predecía no hace mucho tiempo que los huracanes aumentarían en número y fuerza de los vientos. La realidad es que estamos en la época más baja de fuerza de vientos de los últimos treinta años.
Figura – 2. Fotografías de tres diferentes años del monte de Kilimanjaro donde se puede ver que el hielo se retrajo hasta el año 2,000 pero para el 2,008 ya había aumentado el tamaño del casquete polar. Procedencia: HGS Bulletin/B. Shoup/P. Santogrossi. 

De igual manera se predijo, en los años setentas, que los glaciares o montañas con nieves perpetuas como los del Kilimanjaro (Kilimanjaro: Volcanes inactivos que en ocasiones producen fumarolas) disminuirían de tamaño continuamente, pues esto ocurría de los años setentas al año dos mil. La realidad es que ya para el año 2008 el casquete de hielo es el más grande que se conoce (Figura – 2).


El consumo de energía y los combustibles fósiles producen contaminantes y tenemos que tratar de disminuirlos lo que más se pueda para cuidar la vida del planeta. Sin embargo, hay que llegar a un equilibrio y no tratar de hacer tantas restricciones que se sacrifique el total progreso de la civilización. 

El mayor progreso de la humanidad mundialmente ha ocurrido a partir del uso de los combustibles fósiles, pero mayormente desde el descubrimiento y comercialización del petróleo crudo y del gas natural.

Aunque existen algunas alternativas energéticas renovables hasta ahora no tenemos ninguna que se semeje en eficiencia al petróleo crudo con un precio razonable. La mayoría son más costosas y no muy versátiles.